Proyecto: Pergamino.
Dificultad: Media
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Tiempo estimado de realización: 6 horas.

Os presento un interesante proyecto, que espero os guste. Se trata de realizar en madera un pergamino, cuya utilidad fundamental será la de usarlo como soporte de un rótulo. Muy útil en heráldica para identificar la titularidad del escudo, al igual que para enmarcar cualquier letrero. En este caso, haremos uno con el nombre de vuestra web favorita: ASTURTALLA.

El primer paso será dibujarlo sobre la tabla a utilizar y recortarlo, dejando unas "orejas" para sujetarlo al banco mediante prensillas sin que éstas nos estorben al trabajar. Fijaros que el pergamino se "enrolla" hacia atrás en un lado (izquierda) y hacia delante en el otro (derecha). Esto es muy adecuado para acentuar el efecto de "papel" que deseamos conseguir.

Empezaremos por la parte derecha del pergamino (la que se enrolla hacia nosotros). Usaremos dos gubias para ello: primero la de esquina para perfilar el rollo y seguidamente una plana para ir eliminando la madera desde la mitad del pergamino aproximadamente y crear el volumen que necesitamos. Repetiremos este proceso varias veces hasta conseguir la profundidad buscada (entre 1 y 2 centímetros, dependiendo del grosor de nuestra tabla).

Aquí se detalla cómo debe quedar y las gubias utilizadas para conseguirlo:

Como apreciaréis en esta vista lateral, también hemos ganado la misma profundidad en la zona de unión con la madera sobrante usada para la sujección y además hemos rebajado el centro del "rollo" para conseguir el efecto de "flexibilidad del papel".

Ahora empezaremos con el primero de los "rulos". Deberemos redondear todo el volumen por ambos lados antes de empezar con las vueltas. Para ello usaremos una gubia plana grande. Seguidamente con la gubia de esquina perfilaremos el corte por la linea de lápiz, llegando hasta la zona superior y pasando a desbastar el sobrante.

Continuamos con el desbaste. Esta vez usando pequeñas mediascañas que se adapten al tamaño de nuestra pieza concreta, vamos dando forma a cada una de las vueltas del pergamino.

Después de definir cada uno de los relieves, afilar y suavizar, ayudándonos de diversas gubias planas, el resultado debería quedarnos aproximadamente así:

Vamos entonces con el otro lado. Es básicamente lo mismo, pero al revés, es decir, el rollo estará hacia el interior del pergamino y el "papel" se retorcerá en el sentido contrario al que acabamos de hacer. Empezaremos desbastando la zona de unión con la sujección que luego eliminaremos, para poder trabajar mejor.

Redondearemos el pergamino por el exterior, al igual que hicimos antes, y también le daremos una suave inclinación central. Luego le daremos una lenta caida desde el fin de la vuelta (que quedaría por debajo) hacia el centro del pergamino, para provocar más la sensación de volumen.

Los siguientes pasos son muy similares a los anteriores. Marcaje, desbaste y definición de las formas.

En estas dos imágenes se muestra desde diferentes ángulos cómo debería quedar la parte interior. Observad que aunque la sensación de la vista frontal es de "delicadeza", la forma es suficientemente robusta como para no romperse aunque la madera elegida (castaño) no sea demasiado compacta. Nos faltaría simplemente afilarla por debajo, pero eso lo dejaremos para el final.

Ahora pasaremos a la talla del rótulo en sí. Escribiremos lo que deseemos, cuidando de que las letras se deslicen sobre una línea paralela al borde del pergamino curvo, para dar mayor sensación de realidad.

Las perfilaremos con la gubia de esquina, sin profundizar demasiado, ya que el relive no deberá ser muy alto. Para conseguir que se alcen sobre el fondo usaremos una pequeña gubia plana para eliminar la madera entre las letras. Para las zonas exteriores podremos usar gubias más grandes, pero siempre tratando de mantener la misma profundidad para no crear depresiones "irreales" en el pergamino.

El resultado nos debería quedar aproximadamente así:

Ahora sólo nos queda desbastarlo por detrás. No es una tarea imprescindible, pero sí recomendable, ya que conseguiremos darle más ligereza y semejanza al papel al eliminar los bordes planos.

Actuaremos primero sobre la parte en la que el rulo se gira hacia el interior.

Ahora ya no necesitaremos los suplementos que dejamos para sujetar la pieza; los serraremos con cuidado y remataremos el redondeo del pergamino por su exterior. Podremos colocar la pieza verticalmente sobre nuestro banco de trabajo para acceder mejor a todas las zonas y suavizar las superficies. Realmente no es necesario aplicarle tanta dedicación como a la zona visible, pero deberemos tener cuidado de no golpear con mucha dureza para evitar roturas. Pensemos que por esas zonas, la pieza ya está bastante debilitada por la talla.

También afilaremos los bordes del pergamino, para conseguir esa sensación de "papel". En algunas ocasiones (cuando van a ser visibles) se deben tallar también las caras de los pergaminos que se cierran hacia el interior. En caso de ser así, procederemos de manera similar a la explicada anteriormente.

Si hemos seguido todos los pasos descritos, habremos terminado nuestro trabajo. Ésta es una muestra de cómo quedaría el conjunto:

Sólo nos restará teñirlo y para darle más realce a las letras, las lijaremos después de aplicarle el tinte, con lo que contrastarán con el fondo más oscuro. Mucha suerte y ánimo con este bello proyecto.

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