Machihembra
Madera de fibra revirada
Madera de raja
Madera de sierra
Madera de trepa
Madera en rollo o rollizo
Madera escuadrada o de hilo
Madera quemada
Madera recalentada
Madera trenzada
Maderas de coníferas
Maderas de frondosas
Maderos
Manzano

Marquesina
Marquetería
Martillo
Mazo o maza
Mediacaña
Melis
Metro
Minio de plomo
Mohos
Mordientes
Muela de afilar

Negro de carbón
Negro de humo
Nigrosina
Nogal Colonial
Nogal
Nogalina
Nudos

Ocre amarillo
Ocres rojos o almagre
Okumé
Olivo
Olmo
Olor

Machihembra.- Es un cepillo con dos hojas en sentido contrario. Una de ellas hace la ranura y otra la lengüeta. Sirve para machihembrar o sea, acoplar dos piezas. Los hay de varias medidas, según el grueso de la madera que se haya de machihembrar.

Madera de fibra revirada.- Se dice de la madera que, en vez de crecer paralela a la médula, crece a su alrededor en espiral.

Madera de raja.- Es la que se obtiene desgajando o hendiendo en sentido longitudinal los troncos.

Madera de sierra.- Se llama así, cuando los troncos están escuadrados con sierra, teniendo las aristas vivas.

Madera de trepa.- Es la que tiene las fibras en forma ondulada. Es muy apreciada en ebanistería y en el chapeado de muebles.

Madera en rollo o rollizo.- Es la obtenida después del descortezamiento del fuste. El rollo sin trocear es enterizo cuando se deja con toda la longitud del fuste; también se le denomina poste.

Madera escuadrada o de hilo.- Recibe este nombre cuando están labradas sus cuatro caras con el hacha, presentando así las aristas más o menos redondeadas.

Madera quemada.- Recibe este nombre la madera que presenta agravados los efectos del recalentamiento. Se caracteriza por desprender un polvillo fino, negruzco, y de un olor ácido muy fuerte.

Madera recalentada.- Es un defecto ocasionado por trastornos en la circulación de la savia, la cual, al fermentar, produce manchas rojas y negras, y despide un olor ácido. La madera recalentada debe ser desechada.

Madera trenzada.- Se dice de la madera que tiene muchos nudos contiguos.

Maderas de coníferas.- La estructura de estas maderas es sencilla; así faltan en ellas aquellas células que en las maderas frondosas aparecen como poros en los cortes radial y tangencial. Dichas maderas son ligeras y blandas; aunque la dureza, pesadez, y tenacidad pueden diferir bastante en una misma clase de maderas. Un tronco de conífera se caracteriza porque la zona más ancha y oscura de la madera tardía de los anillos de crecimiento, alterna con la más estrecha y clara de la madera primeriza. Las maderas de primavera y otoño se presentan en forma de anillos concéntricos, alternativamente claros y oscuros en la sección vista por la testa; forman vetas paralelas de ancho casi igual en la sección radial; y finalmente la sección tangencial, que es la más bella, está constituida por fajas onduladas de ancho distinto, que crece hacia el centro de la cara, lo que vulgarmente llamamos "aguas de la madera". Las maderas de coníferas, dadas sus cualidades de blandura y sencillez en su constitución, son fáciles de trabajar.

Maderas de frondosas.- Estas maderas están constituidas por células de paredes gruesas, con pequeños espacios huecos, por lo cual son más pesadas que las maderas de coníferas, y tienen un tejido leñoso más compacto. Así se comprende por qué la mayoría de las maderas de frondosas ofrecen resistencias superiores a las de coníferas. La complejidad de estructura de las maderas frondosas influye mucho en su aspecto exterior y su valor decorativo, como es su veteado, brillo, reflejos, nudos, etc. Las maderas de frondosas presentan en su sección testera los anillos de crecimiento formados por coronas anulares de vasos o poros, surcados por líneas normales formadas por los radios medulares. En la sección radial, los anillos de crecimiento aparecen continuos y nacarados, llamados mallas o espejuelos, de bellísimo aspecto. Y por último, la sección tangencial presenta unas fajitas de surcos curvos, y de anchura y curvatura crecientes hacia el centro, con una serie de manchitas lenticulares oscuras, que son las secciones transversales de los radios medulares. Esta clase de maderas, generalmente duras, son más difíciles de trabajar que las de coníferas. Los árboles de frondosas, al contrario que las coníferas, son de hoja caduca, y por tanto pierden su verdor durante el invierno.

Maderos.- Los troncos redondos que miden de 15 a 25 cm. de diámetro en la cogolla y de 5 a 10 m. de longitud.

Manzano.- Véase peral.

Marquesina.- Variedad de cubierta formada por pequeños techos destinados a resguardar del sol o de la lluvia una puerta, una ventana, un escaparate, etc. Están dispuestas en forma de ménsula, empotradas en un muro y sin punto de apoyo en su extremo libre; tienen sus elementos superiores trabajando a tracción y los inferiores a compresión.

Marquetería.- Arte de embutir piezas de chapa en tableros macizos y de chapa. La marquetería es un mosaico de maderas de colores, combinadas o no con materiales preciosos (concha, nácar, marfil, cobre, estaño, etc.), según los límites precisados en el diseño.

Martillo.- Sirve para clavar, golpear, etc., y para todo trabajo que no se pueda hacer con el solo esfuerzo de la mano. Los más usuales son: el de carpintero (de orejas); el de boca esférica, el de ebanista (de pena), y el de chapear.

Mazo o maza.- Es un martillo con cabeza de madera para dar golpes sobre los ensambles, armaduras, mangos de formón, escoplos, gubias, etc.

Mediacaña.- Véase gorguera.

Melis.- Tiene la corteza pardo-rojiza, y pocas ramas. Algunas variedades contienen mucha resma. Se le llama también pino tea, y arde con llama viva.

Metro.- Es la unidad lineal de medida. El carpintero utiliza el metro dividido en varillas de madera, metal, plástico, o celuloide, de uno a dos decímetros cada varilla. Hay también cintas métricas de fleje metálico o de tela, de dos a veinte metros, que se enrollan en un estuche.

Minio de plomo.- Llamado también óxido rojo de plomo, es de color rojo escarlata. El minio se diluye fácilmente en el aceite de linaza, formando una pintura que seca y endurece rápidamente, empleándose para la protección del hierro.

Mohos.- Las temperaturas extremas y la escasez de luz y ventilación favorecen el desarrollo de los mohos. Están constituidos por hongos que se manifiestan por unas erupciones ocrosas, salpicadas de puntos oscuros y manchas vellosas. La madera atacada por esta enfermedad da un sonido sordo al golpearla, se agrieta y despide un olor desagradable.

Mordientes.- Sustancias utilizadas para fijar los colores naturales o químicos en la madera, volviéndolos más sólidos y facilitando su penetración. Son más eficaces cuando se emplean en caliente.

Muela de afilar.- Consiste esencialmente en una piedra circular, por cuyo centro pasa un eje que se apoya sobre unos cojinetes, y va montada sobre un armazón. Su función es rebajar el metal de la herramienta para rehacer el filo.

Negro de carbón.- Se obtiene de la naftalina o combustión de gases naturales, recogiendo el hollín sobre superficies metálicas.

Negro de humo.- Se prepara por combustión incompleta de cuerpos orgánicos, y recibe el nombre del cuerpo quemado: negro de resina, parafina, alquitrán, etc.

Nigrosina.- Tinte de color negro utilizado para el ebonizado, o simulación de la madera de ébano.

Nogal Colonial.- (nombre indígena Mongoy). Madera de gran parecido con el clásico nogal, por su color, sus vetas, y sus fibras.

Nogal.- Es una de las maderas más nobles y apreciadas. Expuesta a intensa contracción. Duramen claro cuando joven, y pardo oscuro al envejecer. Estructura compacta, densa y fina. Se trabaja y barniza bien. Tiene tendencia a apolillarse. Se utiliza para fabricar chapas, muebles, etc.

Nogalina.- Tinte al agua obtenido a base del extracto de las cáscaras de la nuez.

Nudos.- Arrancan de cerca del corazón, y por ellos salen las ramas. Se dejarán sin utilizar las piezas nudosas cuando puedan comprometer el esfuerzo mecánico. Las fibras del tronco crecen sensiblemente paralelas, pero, donde nacen las ramas, se producen notables desviaciones de las fibras, siendo éstas más duras que las fibras normales, y más difíciles de aserrar y cepillar, y de menos resistencia. A veces los nudos no se manifiestan al exterior de los troncos. Tienen su origen en pequeñas ramas que se cortaron o secaron y fueron después cubriéndose de tejidos nuevos. Éstos se llaman nudos vivos y permanecen fuertemente adheridos a la madera que los circunda. Por el contrario, llámanse muertos los nudos formados por tejidos muertos. De ordinario tienen una gran dureza y no están unidos a la madera que los rodea

Ocre amarillo.- de color amarillo dorado, que está compuesto de arcillas con hidróxido férrico hidratado.

Ocres rojos o almagre.- Se obtienen por la calcinación de los ocres amarillos, o sea, arcillas teñidas por óxidos de hierro, dando tonos hasta violeta si la calcinación es grande.

Okumé.- Madera de color rosado salmonado. Tiene gran resistencia a pudrirse, y, por su facilidad de labrado, es adecuada para tableros contrachapeados, por ser fácil de desenrollar y por las dimensiones de sus árboles.

Olivo.- Madera amarillenta con veteados oscuros. Estructura dura y compacta. Se pule muy bien. Se usa para trabajos artísticos y objetos de lujo.

Olmo.- Color rojo oscuro. De fibra más bien gruesa, pero tenaz y entrelazada. Propenso al alabeo y a hendirse. No le ataca la carcoma. De difícil pulimento.

Olor.- El olor puede servir para diferenciar las diversas especies de maderas. Algunas tienen un olor característico; otras muy agradable, como el cedro, el ciprés, sándalo, alcanforero, palo rosa, etc. El olor a veces denota el buen o mal estado de la madera. A menudo, una alteración de fibras por descomposición va acompañado de olor desagradable.

 

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