Proyecto: Flor en esquina.
Dificultad: Principiante
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Tiempo estimado de realización: 1 hora (las 4 esquinas).

Os propongo ahora, terminar la decoración de los tres cuadros que acabamos de ver, aunque su aplicación se puede adaptar a muchos otros proyectos. Vamos a hacer una flor simple en las cuatro esquinas formadas entre el cuadrado que forma la tabla y la circunferencia que determina el límite del "plato".

En cualquier caso y antes de limitar las superficies a tallar, podemos pasar una moldura por los lados de la tabla, para enriquecer un poco su acabado. Ésto se puede hacer con las gubias o con cepillos de moldurar, aunque en este caso os tengo que decir que la utilización de una máquina como una fresadora portátil o una tupí, nos ahorrará mucho tiempo y lograremos un acabado perfecto.

A continuación, trazaremos un margen de 1 cm. aprox. hacia el interior de la moldura y otro igual hacia el exterior de la circunferencia, delimitando así cuatro esquinas, que será donde hagamos las flores. El dibujo es muy sencillo: Un botón con tres hojas, dirigidas hacia los extremos de la figura formada. Algo así:

Para empezar a tallar la flor, necesitamos sacar el volumen necesario de madera, por lo que pasaremos la gubia de esquina por todo el contorno.

Ahora ya podemos vaciar en disminución, con un formón o gubia plana, desde el borde marcada como límite hasta la flor, profundizando más en las zonas más interiores. Así conseguiremos que nos quede hacia arriba la madera necesaria para tallar la flor.

Este es el paso fundamental: con una media caña, haremos las hojas, procurando tallar en el sentido de la veta de la madera, para que no nos rompa la hoja. Si la gubia es un poco más pequeña que el ancho de la hoja, nos será más fácil, ya que podremos ir trabajando en los dos sentidos y evitar la contraveta. El botón de la flor lo haremos con una gubia poco curvada, suavizando su forma hacia el interior, para dar el aspecto de media esfera. En el punto de confluencia con las hojas, éstas se curvan un poco más hacia el interior, para realzar el relieve del botón.

Suavizamos todo el conjunto, limpiamos las pequeñas astillas que hayan podido quedar sueltas y con un cañón de 1 mm. hacemos una marca en las hojas para rematar la obra. Tendremos que repetir este proceso en las otras tres esquinas del cuadro, procurando que aunque no queden exactamente iguales todas las flores, mantengan las proporciones lo más exactamente posible, para crear un conjunto con armonía.

Para concluir, se pueden hacer unas picadas a la moldura usando series repetidas de cortes, hechos con medias cañas, cañones o con la gubia de esquina. Esto lo dejo un poco a vuestro gusto, porque la variedad de combinaciones es infinita y siempre válida, recordando que es un complemento a la decoración y que no debe ser más importante que el motivo principal del cuadro, por lo que la sencillez debería ser la norma. Un posible acabado sería éste:

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