Desgaste
Deslizamiento longitudinal de las fibras
Destornillador
Disolventes volátiles
Doble albura
Dovelas del arco
Duración
Dureza o resistencia al corte

Ébano
Ebonizado
Embero
Empalme
Encina
Encofrados
Enebro
Enfermedades parasitarias
Ensamble
Entarimado
Entreguardas
Erable
Escocia prolongada
Escocia
Escofinas y limas
Escoplo
Escuadra
Eucalipto

Facilidad del pulido
Falleba
Falsa escuadra
Fendas
Filete
Filetes
Flecha o sagita
Fleje
Flexibilidad
Flexión
Flexómetro
Formón escoplo
Formón rectangular
Formón
Fresno

 

Densidad.- Densidad o peso específico de un cuerpo es la relación que existe entre su peso y su volumen. En las maderas hay que distinguir la densidad absoluta y la aparente. La absoluta es sensiblemente constante, por serlo el peso sin huecos de la celulosa y sus derivados, que constituyen la materia leñosa. Sin embargo, la aparente, que comprende los vasos y poros de la madera, es muy variable, pues depende del grado de humedad de las maderas.

Desgaste.- Las maderas sometidas a un roce o a una erosión, experimentan un pérdida de materia (desgaste), cuyo conocimiento es muy útil. La resistencia al desgaste es grande en las secciones testeras, menor en las tangenciales, y muy pequeña en las radiales.

Deslizamiento longitudinal de las fibras.- Cuando una pieza estirada está sujeta por su extremo, se produce un esfuerzo que tiende a hacer deslizar unas fibras sobre otras en sentido longitudinal.

Destornillador.- Es un instrumento de variados tipos y tamaños, que se emplea para meter y sacar tornillos. Los hay de dos tipos: fijos y automáticos.

Disolventes volátiles.- Son líquidos de fácil evaporación que se agregan a los aglutinantes de las pinturas para hacerlas más fluidas, para poder aplicarse mejor, y para acelerar el secado. La esencia de trementina (aguarrás) es el principal disolvente volátil en las pinturas y barnices. Son insolubles en agua y solubles en el alcohol, éter, y benzol; disuelven aceites y resinas.

Doble albura.- Desvitalización o muerta de una zona de albura que queda sin lignificar, entre los anillos de madera hecha, y los de albura reciente. Se la reconoce fácilmente por su color claro, que luego se convierte en rojizo; su olor desagradable y la putrefacción de sus fibras. Es producida por fríos intensos y prolongados.

Dovelas del arco.- Piedras que forman el mismo.

Duración.- La duración de la madera varía mucho, no sólo según la especie, la forma de apeo, de secado, etc., sino principalmente según el medio ambiente y condiciones de la puesta en obra. La intemperie, con las alternativas de sequedad y humedad, es la causa principal de la destrucción. La duración de madera, empotrada o enterrada en el suelo, depende de la naturaleza del terreno: en la arcilla y en la arena húmeda es donde más dura; menos en la arena seca, y muy poco en la caliza. Sumergidas continuamente en agua corriente, las maderas de encina, roble, caoba y haya, llegan incluso a durar cientos de años. Se comprende que las maderas protegidas por pinturas, impregnaciones, etc., duran mucho más tiempo.

Dureza o resistencia al corte.- La dureza depende casi siempre de la cohesión de las fibras y de su estructura, y consiste en la mayor o menor dificultad puesta por la madera a la penetración de otros cuerpos como clavos, tornillos; o a ser trabajada con el cepillo, la sierra, el formón o la gubia. Las maderas fibrosas son más duras; las más ricas en vasos, son más blandas. La dureza varía según la clase de árbol, aun en el mismo tronco. El árbol es más duro en su interior (corazón o duramen), y más blando al exterior (albura). La dureza cambia con el secado. Las maderas verdes son más blandas que las secas. Las maderas duras son más apreciadas que las blandas. Según su dureza las maderas se clasifican en: a) durísimas: ébano, boj, encina. b) duras: cerezo, arce, olmo, roble. c) semiduras: haya, nogal, castaño, peral, plátano. d) blandas: abeto, abedul, aliso, pino. e) muy blandas: pino de América, chopo, tilo, sauce, balsa.

Ébano.- Albura abundante y blancuzca pero no apreciada; duramen oscuro, durísimo, y muy estimado. Vasos finos, casi inadvertidos en la testa, pero visibles en secciones longitudinales. El color y el veteado varían según las especies; generalmente es negro intenso. Su estima para muebles ha sido tan extraordinaria, que ha dado el nombre al oficio que los construye.

Ebonizado.- Proceso por el cual se tiñe la madera para simular el ébano.

Embero.- Madera semidensa, de color grisáceo, más claro en unos troncos que en otros. Cuando se seca, se unifica bastante el color. Fácil de aserrar, requiriendo un cuidadoso labrado por las irisaciones que contienen las piezas más centrales del tronco. Resiste bien a los agentes de pudrición. Al emplearse esta madera, debe tenerse en cuenta que, al igual que alguna clase de chopo, contiene una especie de cuevas en las que anida un gusano, el cual muere al ser cortado el árbol. Hay troncos que tienen muchos gusanos y otros pocos, siendo muy raro el que no tenga ninguno.

Empalme.- Es la unión de dos piezas por sus extremos. Suele hacerse para obtener maderos de larga dimensión. Los hay de muy diversos tipos. Se utilizará uno u otro dependiendo de las fuerzas a las que estará sometido; así pues podremos utilizar empalmes de compresión o de tracción.

Encina.- Es de color amarillento oscuro, con fibra plateada muy vistosa. Dentro del agua se oscurece. Es notable por su dureza y por resistir gran peso. Difícil de pulir. Resiste la intemperie

Encofrados.- Llámanse encofrados los moldes o revestimientos de madera en que se hace el vaciado de las piezas de cemento armado. Los moldes para los encofrados son desmontables, para facilitar el desmoldeo cuando la pieza ha fraguado; las uniones deben ser hechas de tal modo que puedan desmontarse rápidamente.

Enebro.- De color blanco cuando joven, y rojizo oscuro al envejecer. Estructura apretada; muy tenaz. Resiste bien la putrefacción y la carcoma.

Enfermedades parasitarias.- Son causadas por hongos que descomponen la madera. Algunos atacan la madera cuando aún están los árboles en pie, y otros atacan sólo los tejidos de las maderas apeadas. Las piezas atacadas toman una coloración amarillenta, y se resquebrajan con facilidad. Se previene esta enfermedad apeando la madera en invierno.

Ensamble.- Acoplamiento en ángulos. Puede ser de muy diversos tipos: sobrepuesto, a media madera, a escuadra, en cruz, en T, con ranura, a inglete, de caja y espiga, con retalón, con clavijas, en cola de milano, etc., y combinaciones de varios modelos en un mismo ensamble.

Entarimado.- Armazón especial de madera, formada por tablas de 7 a 15 cm. de ancho y de 2,2 a 3,7 cm. de grueso, con las cuales se recubre el suelo de los edificios. Estas tablas, que van machihembradas, descansan sobre listones gruesos, llamados durmientes o ristreles.

Entreguardas.- Son dos reglas iguales bien rectificadas, con las que se comprueba la exactitud de una superficie plana.

Erable.- Tiene las mismas cualidades y características que el arce.

Escocia prolongada.- Es la moldura que está formada por dos arcos; el mayor tiene el centro más elevado que el menor.

Escocia.- Es una moldura cóncava, formada por dos o más arcos.

Escofinas y limas.- Son herramientas de acero templado, con dientes salientes que arrancan pequeñas astillas de la madera. Suelen ser de corte grueso, medio o fino, redondas, triangulares, planas y cuadradas. Las escofinas tienen los dientes gruesos y triangulares; las limas tienen la cara finamente estriada, que se utiliza para afinar superficies. Unas y otras se utilizan para repasar superficies curvas y planas, trabajadas de antemano con la sierra y el formón.

Escoplo.- Es un formón de hoja más gruesa, utilizado para abrir agujeros rectangulares llamados escopladuras. La anchura del escoplo varía entre 2 y 20 mm. y su espesor aumenta en la misma proporción.

Escuadra.- Es un instrumento auxiliar formado por dos brazos desiguales en ángulo recto. Se emplea para comprobar en las piezas la exactitud de los ángulos rectos.

Eucalipto.- Madera de color pardo rosado pálido. Fibras entrecruzadas. Es madera pesada y fuerte.

Facilidad del pulido.- Está íntimamente relacionado con la clase de material que se trabaja. Si es de tejido fino, las superficies quedarán bien alisadas, destacándose mucho la vistosidad de la fibra y la belleza del color. Las maderas aptas para un buen pulido, encerado, barnizado, laqueado, etc., pertenecen a las especies duras o semiduras. En las maderas blandas, las fibras se separan o se levantan, por lo que resulta difícil conseguir con ellas un acabado lustroso.

Falleba.- Herraje para el cierre de ventanas. Constan de unas varillas de hierro, cuyos extremos están acodillados, y aseguran las hojas entre sí, y con el marco; van sostenidas por puentes, y el movimiento de rotación se hace por medio de una manija o un pomo.

Falsa escuadra.- Consta de dos reglas unidas por un tornillo, fijo en el extremo de una de ellas, alrededor del cual puede deslizarse y girar la otra. Se emplea para trazar ángulos oblicuos de determinada abertura.

Fendas.- Véase grietas.

Filete.- Es una moldura pequeña, cuya sección recta es generalmente un cuadrado o rectángulo.

Filetes.- Llámanse filetes unas tiras de madera u otros materiales, de un ancho variable (de 1 mm. en adelante), que se embuten en el chapeado o en madera maciza, para dar más realce al trabajo.

Flecha o sagita.- Es la altura del vértice sobre la horizontal del arranque.

Fleje.- Véase prensa para cuadros.

Flexibilidad.- Es la propiedad que tienen algunas maderas de poderse doblar o ser curvadas en sentido de su longitud, sin romperse. Si son elásticas, vuelven a su forma primitiva cuando ha cesado la fuerza que las presionó. La madera verde, húmeda o caliente, es más flexible que la seca. Las maderas viejas o secas no admiten presiones bruscas ni exceso de carga; las jóvenes tienen mayor límite de deformación.

Flexión.- Es el trabajo impuesto a una pieza cualquiera que, descansando sobre dos apoyos, soporta un peso uniformemente repartido en su longitud, o situado sólo en un punto, o sobre varios puntos determinados.

Flexómetro.- Véase metro.

Formón escoplo.- Es el formón con sección más gruesa. Se utiliza para trabajos de mayor robustez.

Formón rectangular.- Es el formón que no tiene biseles laterales.

Formón.- Es una herramienta de corte libre formada por un hierro acerado con mango de madera y filo horizontal. Sirve para ejecutar oquedades en la madera. No se ha de hacer palanca con él, por ser de hoja muy delgada. La anchura del formón varía entre 4 y 40 mm. Sus bordes están biselados. El ángulo del filo oscila entre los 25-40º, dependiendo del tipo de madera a trabajar. Madera blanda, menor ángulo; madera dura, ángulo mayor.

Fresno.- De color amarillento claro, vetas muy vistosas, denso, duro, y tenaz. Una de las maderas más flexibles. Sólo resiste ambientes secos. Difícil de trabajar. Admite mal los tintes.

 

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